Jalisciense lo logra con empeño y pasión

January 8, 2015

 

“El sueño americano aún existe”

 

 

Entras a Rocamar y parece que has llegado a las playas de Cancún, México. Una mesera amable te recibe en la puerta, el olor a comida de mar se desprende de la cocina para abrirte el apetito y el ambiente a fiesta te invita a olvidar tus problemas mientras que escoges, entre unos 50 platillos, qué comer.

 

 

El inmigrante mexicano Norberto Robles, abrió las puertas de este exitoso restaurante un enero de 1993, en la ciudad de San Fernando. Y hasta ahora, es uno de los negocios más populares de la región por su exquisita selección..

Sin embargo, para llegar a este logro se necesita sacrificio, determinación y pasión, dice Robles, de 61 años de edad.

 

Y no es por demás, como todo inmigrante con el sueño americano, Robles salió de un pueblito de su natal Jalisco rumbo a este país sin mucho dinero en el bolsillo y solo.

 

“Cuando los conocidos que viven en Estados Unidos llegan al pueblo con buenos carros y bien vestidos, uno que vive allá cree que estos barren el dinero, pero no sabemos que se la pasaron ahorrando todo el año para comprar lo que tienen”, dice Robles.

 

“Así que en 1973 se me metió en la cabeza cruzarme la frontera, trabajar y ahorrar para comprar una casa para la familia, pero con el pensamiento de regresar un año después... aunque no fue así”, dice Robles entre risas.

Al par de meses de haber llegado al condado de Los Ángeles, el joven de 19 años de edad empezó a trabajar como mozo en un restaurante, pero no fue por mucho tiempo, hasta que ascendió a jefe de meseros, cantinero, asistente de gerente y finalmente gerente.

 

“Fueron cinco años los que trabajé en ese lugar y aprendí muchas cosas”, señala Robles con orgullo.

 

No obstante, este no sería su máximo logró, sino haber comprado su primera casa en 1977 y un segundo hogar en 1981.

 

Los años pasaron y aquel joven ambicioso, empezó a trabajar en diferentes puestos en otros restaurantes hasta que en 1986 tuvo la oportunidad de hacerse de su primer negocio; una carnicería.

 

“Se me dio la oportunidad de asociarme con una persona y abrimos el local juntos... al cabo de un año decidí vender mi parte y continuar trabajando por mi cuenta”, indica Robles.

 

Pero este nunca se cruzó de brazos, al contrario, todo el tiempo había estado ahorrando dinero y trabajando hasta seis días a la semana e inclusive había adquirido una tercera propiedad.

 

Otros cinco años más y todo ese sacrificio le dio más frutos al inmigrante. El más grande de ellos fue la apertura de su propio negocio, el Rocamar Seafood Restaurant en 1993.

 

“Tener un negocio no estaba en mis planes, pero me ofrecieron asociarme una vez mas y esta vez no quise, mejor preferí comprarlo...Yo no conocía mucho sobre los mariscos así que antes de dar  El paso, me puse a estudiar”, sostiene el emprendedor.

 

Cuando se le pregunta a Robles, qué sintió cuando por primera vez abrió su negocio, este se echa a reír y admite; “Sientes miedo, te preocupa fracasar. Claro, hay emoción también, pero te queda la espina de si vas a hacer o no. Sin embargo, tu mentalidad debe ser positiva siempre”.

 

Hoy en día, aquel joven que salió de su pueblito con mentalidad de regresar, emplea y supervisa a unos 16 trabajadores.

 

Sin lugar a duda, el sueño americano existe, enfatiza Robles. “Aunque lo cierto es que no puedes esperar que las cosas te lleguen a las manos”. Para realizar el sueño, “debes de ser persistente, porque es difícil, pero no imposible. Nunca quites el dedo del renglón y siente lo que haces, ponle todo de tu parte y no esperes milagros... trabájalos”, dice Robles con convicción.

 

Para mantener tu negocio, una vez lo tengas; “debes supervisarlo todo el tiempo y tener una buena relación con tus empleados”, dice Robles. “Debes ser amable con el cliente, estar al pendiente de lo que necesita. Prefiero cambiar su platillo si algo no le gustó a que nunca vuelva a regresar. Asimismo, debes de dar calidad, consentir a los clientes porque ellos saben lo que les das”.

 

Actualmente, Robles está felizmente casado desde hace 37 años, tiene tres hijos y dos nietos. *** 

Please reload

 

 

 

 

 

 

 

Éxito Latino es una publicación mensual gratuita. Todo el material, fotos, historias, entrevistas y poemas pertenecen a Éxito Latino. El uso sin previa aprobación por parte de la gerencia está totalmente prohibido. El logo Éxito Latino y el slogan Superate! Pertenecen a Éxito Latino.

 

 

© 2019 EXITO LAT!NO